Morrano es un pequeño lugar situado a 10 kilómetros de Bierge en la margen derecha del río Alcanadre, entre sus afluentes Mascún y Calcón. El caserío se ubica apiñado y diminuto sobre terreno montuoso. Todavía se pueden contemplar en él interesantes ejemplos de arquitectura popular de la zona, algunos de ellos de los siglos XVII y XVIII.
La iglesia parroquial, dedicada a San Pedro, se levanta a la entrada del pueblo. De factura románica sufrió importantes reformas y modificaciones en los siglos XVII y XVIII.
Al exterior se puede observar el ábside de tambor, parte del muro y la torre del edificio primitivo levantado en el siglo XII. Todo ello queda casi encubierto por las capillas laterales construidas en el XVIII, diversas construcciones adosadas y el recrecimiento en ladrillo a base de arquillos, actualmente cegados, al estilo de las galerías de los palacios aragoneses del siglo XVI.
El acceso se realiza por la fachada de los pies a través de puerta en arco de medio punto precedida de un atrio abierto al frente.