Al viejo Belchite se accedía por dos puertas, la Puerta de la Villa que actualmente queda al lado del pueblo nuevo, y el Arco de San Roque, que se abre en el frente este del casco urbano. Parece ser que, junto con la mayoría de casas levantadas en el lado exterior de la acequia, pudiera corresponder a la última ampliación del pueblo.
Se le conoce como “de San Roque” porque encima había una capilla con la imagen del santo. Aunque no está documentada su edificación se le puede fechar dentro del siglo XVII, fundamentalmente por los aspectos formales que de su construcción todavía pueden contemplarse.
Su estado actual es de total ruina, apuntalado en sus esquinas, tan solo conserva en pie parte de algunos de sus elementos, que en cualquier momento se irán al suelo si no se pone urgente remedio. Parece ser que ya está adjudicada la restauración y que se acormeterá en breve.