A pesar de la amplia reforma barroca, se han conservado los accesos desde el interior a las torres-contrafuerte, así como el de éstas hacia los tramos de tribuna o andito, por lo que es visitable todo el primitivo entramado defensivo del edificio.
De estructura de alminar con una fina pared de ladrillo en el centro, las caja de escaleras corren entre ambos muros.
Los tramos de escalera se cubren con el típico sistema de bovedilla por aproximación de hiladas.
Pequeños vanos aspillerados que cierran por el mismo sistema sirven de iluminación y ventilación al interior.
A las tribunas se accede a través de vanos en arco apuntado, siendo visitables en su totalidad. En las del lado norte todavía es visible parte de las ventanas ojivales de la primitiva iglesia, ventanas que fueron sustituidas por las actuales rectangulares decoradas con yeserías barrocas.