En el centro del pueblo, junto a la Plaza vieja, se levantaba la iglesia de San Juan de la que solamente resta su torre, conocida popularmente como “Torre del Reloj”, denominación que ya utiliza Abbad Ríos en su “Catálogo Monumental de Zaragoza” para referirse a ella.
Nada se sabe en concreto sobre cuando fue construida esta iglesia, aunque tradicionalmente se ha venido sosteniendo que se edificó en el solar que ocupaba una antigua sinagoga judía o una mezquita. Solamente dos visitas pastorales del siglo XVI dan razón de la existencia del templo, una del 29 de mayo de 1568 en la que se mandan reparar las cubiertas ya que la iglesia se inunda cuando llueve, y la segunda del 8 de noviembre de 1586, donde se ordena a los jurados de la villa que en cuatro meses reparen la torre de la ermita de San Juan. Finalmente en 1765 en un balance realizado por Agustín Rigal para la iglesia de Belchite se inscribe una llave nueva para la sacristía y un muelle para el volante del reloj. De todo lo anterior se pueden extraer dos conclusiones: en primer lugar la torre ya existía a finales del siglo XVI y se encontraba deteriorada, y en segundo lugar, en 1765 ya estaba colocado el reloj. Se ignora la fecha en que la iglesia se cerró al culto. Madoz dice que “antes había una iglesia dedicada a este Santo (San Juan) que se ha convertido en teatro; todavía se conserva en su torre el reloj que hay en la población para servicio del vecindario”
Actualmente la torre que se presenta exenta fue salvada de la ruina total por una afortunada restauración que la ha consolidado en sus partes más deterioradas: cimientos y parte superior.