Retomando el tema de los ventanales, hay que comenzar diciendo que todos ellos cierran en arco apuntado y que no se trata de los clásicos vanos en derrame, sino que están realizados a base de jambas rectas y paralelas. Debido al espesor de los muros, se hizo necesario cerrarlos tanto al exterior como al interior con una decoración muy cuidada de yeserías. Esta decoración se ha conservado en los cinco vanos interiores, mientras que al exterior solamente se puede apreciar completa en el que abre en el paño central, quedando en algunos de los demás pequeños vestigios, habiendo desaparecido completamente en el resto.
Comenzando por el primer paño que se levanta en la fachada sur, nada queda de su decoración exterior.