Antes de comenzar la descripción del interior de la iglesia hay que decir que, aparte del aparejo de ladrillo y de la estructura de la techumbre de madera, son muy escasos los restos que de una posible fábrica o decoración interior mudéjares restan. Concretamente, un lateral de la parte baja de la torre, la bóveda de una capilla y la decoración de la entrada a otra con reminiscencias mudéjares. No obstante me ha parecido interesante ver el conjunto de la ornamentación, ya que contiene algunos restos decorativos interesantes.
La parte románica de la cabecera está formada por el ábside de planta semicircular, que se cubre con bóveda de horno reforzada con nervios que confluyen en la clave, y el tramo contiguo que lo hace con bóveda de crucería sencilla de nervios de medio punto.