MUSEO DE ARQUEOLOGÍA -ANTIGUA IGLESIA DE SAN MIGUEL- (BORJA)
En el lado del Evangelio abren, como ya se ha comentado, tres capillas, ocupada la tercera por la actual puerta de entrada. Las otras dos restantes conservan elementos decorativos de diferentes épocas.
Todas las capillas, tienen planta cuadrada, abren a la nave en arco apuntado y se cubren con bóveda de crucería simple.
En la situada en el segundo tramo de este lado del Evangelio se conservan restos de decoración barroca destacando el óculo que abre en su muro frontal en torno al cual se realizó una ornamentación en forma de ventanal. Parece ser que aquí se abría la primitiva entrada desde el pórtico.
Los tres muros de la capilla los recorre una moldura escalonada como la vista en el presbiterio. Los nervios apean en sus extremos interiores en unos curiosos capiteles en forma de tela anudada en su parte superior. La clave de la bóveda se decora con una cinta de color rojo y un motivo en forma cruciforme en su centro.
La más interesante de todas las capillas es la que abre en el segundo tramo de este lado. Además de conservar decoración de tipo mudéjar, también se han recuperado unos lienzos de pintura "a lo romano" como la vista en el presbierio y ábside, todo ello concentrado en la bóveda.
Ya encima de la clave del arco de entrada ha aparecido un pequeño resto donde se pueden ver detalles pictóricos, así como algunas letras en negro, todo ello inidentificable, pero que hacen suponer un motivo y algún tipo de inscripción relacionado con la capilla.
Dentro de la decoración de la bóveda hay que diferenciar tres modelos, el primero corresponde a los nervios del arco de entrada y bóveda, el segundo a los plementos y el tercero al que cubre los muros o lunetas.
Los nervios del arco de entrada, así como los de la bóveda interior, se encuentran decorados con motivos claramente mudéjares, a base de alargadas cabezas de dragones con la lengua fuera que parecen estar tragándose los nervios. El tema se puede ver en las iglesias de Torralba de Ribota, Cervera de la Cañada, Tobed o Morata de Jiloca, todas ellas pertenecientes al arcedianato de Calatayud.