|
|||||
|
|||||
TORRE DEL RELOJ (ATECA) |
Gracias a Francisco J. Martínez García conocemos perfectamente fechas, autoría y materiales empleados en la construcción de la torre del reloj de Ateca. Parece ser que a finales de la Edad Media ya existía en la localidad una torre con su reloj que, por su antigüedad, precisaban continuos arreglos. En 1560 el Concejo de Ateca decide la construcción de una nueva torre en el mismo lugar y aprovechando al base de la antigua, rebajándola y recalzando sus cimientos con piedra y aljez. Para realizar la obra se contrata a los maestros Joan Pérez y Mase Domingo. 1 En una segunda fase se levantaría el cuerpo central de la torre, utilizando ladrillo de los tejares de Terrer y Jalón. Para ello se vuelve a contar con los mismos maestros de obras más un tercero llamado Mecot, un prestigioso alarife musulmán de la comarca de Calatayud. Resultado de la colaboración entre maestros cristianos y musulmanes será el aspecto que podemos ver, una combinación de elementos tradicionales de ambas escuelas. Durante esta fase se produce un grave error al resultar este cuerpo visiblemente inclinado, debido probablemente a la rapidez con que se ejecuta la obra. Para intentar subsanar el fallo se colocaron unas hiladas de ladrillo en la parte afectada para que el tambor octogonal sobre el que descansaría el chapitel asentase sobre una base adecuadamente nivelada. 4 Finalmente se realizaron estos dos elementos, tambor y chapitel, trabajando en su elaboración los mismos profesionales anteriormente citados, además de un hijo de Mecot contratado como peón. A principios de 1561 se realizan los acabados con la colocación de los azulejos que, en número de 3400, cubrían el chapitel, más ocho medallas y una vidriera. Casi finalizada la obra se decide sustituir el reloj antiguo, encargándose uno nuevo al maestro relojero Juan Escalante de Zaragoza. También en esta última fase se termina la confección y colocación de campana y campanilla. En 1723 el cuerpo inferior de mampostería tuvo que ser reforzado porque se desprendió una esquina con grave riesgo para todo el conjunto. 6 La torre tiene planta cuadrada y su parte más interesante se concentra en el segundo cuerpo. El pase del cuerpo de mampostería al de ladrillo se realiza con una cornisa a base de ladrillo aplantillado. Este cuerpo se divide a su vez en dos pisos. El primero alberga en uno de sus lados un gran reloj moderno de esfera blanca y numeración romana colocado en 2005, después de unos años en que el antiguo permaneció averiado.
La antigua maquinaría, que se conserva junto con sus contrapesos como objeto de museo, data de 1854 cuando, debido a que la colocada en el siglo XVI ya no funcionaba y no era posible su reparación, el Ayuntamiento tuvo que plantearse su sustitución, dado que éste era el único reloj público de la localidad. Se acordó que las características del nuevo reloj fuesen similares a las del antiguo, con campanas para los cuartos y las horas, aprovechándose la grande y sustituyéndose la pequeña, que ya había sido cambiada en 1801. Se encargó su construcción a Francisco Echecoín, y en la contrata se dispuso un tiempo de garantía y la exigencia de un encargado de mantenimiento durante este período. El empleo se dio en 1855 a D. Pedro Ibarreta, Maestro de Primeras Letras, quien además se encargaba del mantenimiento de otro reloj que se puso en el Convento de Capuchinos, cobrando por ello la cantidad de 200 reales anuales y estando exento de alijamiento (de tropas) él y su hijo Vicente. 11 En cada uno de los otros lados se disponen dos vanos doblados en arco de medio punto con antepecho ocupado por un óculo. Tanto los vanos como los óculos van cegados. La decoración en ladrillo resaltado se reduce a bandas de esquinillas, que alternan su disposición en dientes de sierra y al tresbolillo. Una banda de estas últimas y otra de dentellones cerrados dan paso al cuerpo superior. 13
|