Volviendo a la planta noble, a la que hemos accedido por la escalera descrita anteriormente, en su lado norte se emplaza la capilla de los Liñán, popularmente conocida como Capilla de Quevedo por haberse casado en la misma en 1634 Doña Esperanza López de Mendoza, viuda de Juan Fernández de Heredia y Liñán, con Don Francisco de Quevedo, que contaban con 52 y 53 años respectivamente. Fue durante su estancia en el palacio cuando comenzó a escribir su obra “La virtud militante contra las cuatro pestes del mundo: Envidia, Ingratitud, Soberbia y Avaricia”.
Delante de la capilla hay una pequeña sala que abre al norte mediante un gran ventanal en arco rebajado con poyos de asientos adosados a las jambas en los laterales del ancho muro, al estilo de las ventanas medievales.
Tanto la portada de acceso como la techumbre interior están realizadas en estilo mudéjar, labradas en yeso, con decoración y policromía en todas su superficies.