Una referencia a los mismos nos la proporciona Agustín Sanmiguel. Salvo algunos completamente blancos, el restos estaban minuciosamente decorados en verde y morado, o sea, a base de barnices de cobre y manganesos. Esta decoración ocupaba en la mayoría de las piezas solamente el ala del plato, quedando de blanco de estaño el centro. Por su similitud con los producidos en el siglo XIII en Teruel, no descarta que fuesen realizados en esta ciudad. En base a los motivos que presentan los data, al igual que Gonzalo Borrás, en el siglo XIV.
Esta decoración a base de platos estaba formada por cinco platos dentro de cada estrella normal y siete dentro de cada estrella alargada, a los que hay que añadir dos más en cada lado del paño, junto a las esquinas. Esta distribución es fácilmente identificable por los huecos que han quedado.
Se remata este cuerpo con una cornisa a base de ménsulas en forma de pirámide invertida