la guía on-line del arte mudéjar aragónes
webmaster: José Antonio Tolosa (Zaragoza -España-)

IGLESIA DE LA ASUNCIÓN DE NUESTRA SEÑORA (TERRER)


El cuerpo superior es más estrecho en planta que el inferior y su construcción se realizó en dos etapas diferentes. Destaca sobre todo por su total falta de decoración, presentándose liso en toda su altura.

 
CUERPO SUPERIOR
CUERPO SUPERIOR
CUERPO SUPERIOR
 

En la parte inferior se abre en cada lateral amplio vano en arco apuntado con parteluz, del que surgen semiarcos, que al entrecruzarse con el central forman un doble vano también en arco apuntado. Todo el conjunto está rehundido en un rectángulo a modo de alfiz.

 
VANO GEMINADO
 

Ya en época barroca, probablemente cuando se amplió y reformó la iglesia, se derribó la primitiva parte superior de la torre, abriendo en cada lateral dos amplios vanos gemelos en arco de medio punto con gran rosca en ladrillo como se ha visto en la descripción del interior.

 
ENTRECRUZAMIENTO DE ARCOS
DOBLE VANO EN ARCO DE MEDIO PUNTO
 

Sustituyendo la primitiva cubierta se colocó el actual chapitel metálico de base octogonal. Imitando el modelo tan en boga en los recrecimientos octogonales de las torres cuadradas se colocaron en las esquinas cuatro minúsculos torreoncillos cuadrados.

 
CHAPITEL OCTOGONAL
TORREONCILLO
 

En cuanto a su cronología,  parece que no está claro si se construyó paralelamente a la iglesia mudéjar o si ya existía en ese momento. Gonzalo Borrás la fecha alrededor de 1400, durante el pontificado de Benedicto XIII, quien podría haber promovido su construcción; para ello tiene en cuenta, entre otras consideraciones, el tipo de cerámica de color verde y manganeso que la decoraba, datable en el siglo XIV. Agustín Sanmiguel sostiene una cronología anterior con un posible antecedente de alminar de época islámica reutilizado como torre-campanario cuando se edifica la iglesia sobre la antigua mezquita. En este supuesto, los discos cerámicos habrían sido añadidos con posterioridad, lo que explicaría el porque en el paño de rombos se sustituyeron algunas de las pequeñas cruces centrales por estos discos; concretamente uno en el lado sur, otro en el oeste, y quedan huellas de dos en el norte (en la fotografía del paño de la página anterior puede verse uno de estos huecos en el tercer rombo comenzando por la izquierda de la fila inferior). Ambos planteamientos pueden considerarse válidos, ya que hasta el momento no se ha podido exhumar ningún documento que pueda darnos una cronología exacta para esta torre, ejemplo único dentro del arte mudéjar aragonés.

Seria deseable el que se volviesen a colocar los discos cerámicos que decoraban el interior de las estrellas del tercer paño, ya que contribuiría en gran manera a devolver todo su esplendor a esta magnífica torre.

 

BIBLIOGRAFÍA ESPECÍFICA SOBRE EL LUGAR:

* ABBAD RIOS, Francisco.- “Catálogo monumental de España: Zaragoza” Páginas 411-413. C.S.I.C. Madrid. 1957

* ALCALÁ PRAT, Iciar, REVILLA HERNANDO, Ana Mª y RODRIGO GARZA, Beatríz.- “Guía del arte mudéjar en Aragón” Páginas 133-135.  Centro de Estudios Mudéjares. Teruel. 2005

* BORRAS GUALIS, Gonzalo M.- “Arte mudéjar Aragonés. 3 vol”. Páginas 404-407 Vol. 2º. CAZAR y COAATA. Zaragoza. 1985

* GALIAY SARAÑANA, José.- “Arte mudéjar aragonés” Páginas 76-77. Institución Fernando el Católico. Zaragoza. 2002 (edición facsímil de la de 1950)

* SANMIGUEL MATEO, Agustín.- “Torres de ascendencia islámica en las comarcas de Calatayud y Daroca”, Páginas 292-301. Centro de Estudios Bilbilitanos. Calatayud. 1998

 
 
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