Si unimos Monterde y arte mudéjar, inmediatamente nos viene a la cabeza la hermosa torre campanario de su iglesia parroquial. Pues bien, parece ser que esto está cambiando, y habrá que incluir en el catálogo su ermita de la Virgen del Castillo. Fue un artículo aparecido en el Heraldo de Aragón el 6 de abril de 2008 el que me proporcionó una primera aproximación a los elementos que, correspondientes a diferentes épocas y estilos, estaban apareciendo en las obras que se realizaban en la ermita de la Virgen del Castillo de Monterde, entre los que se encontraban importantes muestras del arte mudéjar.
A través de don Pascual, párroco de la localidad, pude contactar con su alcalde, José Gracia, persona muy comprometida con la recuperación del patrimonio de su pueblo, quien me facilitó la entrada, tanto a la ermita como al templo parroquial. Tengo que decir que hasta el momento nada se ha publicado sobre los hallazgos de esta ermita, cuyos trabajos están dirigidos por el arquitecto aragonés Joaquín Soro, especialista en la recuperación de edificios históricos.
La ermita de la Virgen del Castillo se levanta en los alto del pueblo, sobre una colina, junto a los restos del antiguo castillo medieval del que apenas quedan algunos vestigios. Parece ser que el nombre le viene al hecho de que, cuando el pueblo era atacado, la imagen de la Virgen se trasladaba a este lugar para protegerla, que muy bien pudo haber sido la capilla o iglesia del castillo, siguiendo la tradición de los recintos fortificados aragoneses que combinan el binomio castillo-iglesia.
Construcción rectangular en mampostería su exterior presenta aspectos curiosos. La entrada se realiza desde la calle que sube desde el casco urbano a través de una sencilla puerta arquitravada que abre en el centro del muro. Las otras tres fachadas parten desde una altura muy inferior a la de la primera, quedando incluso el cilindro absidial de la cabecera prácticamente colgado a mitad del muro de la cabecera. El lateral se refuerza con un recio contrafuerte central. Esta fuerte diferencia de alturas en la construcción para salvar los desniveles del terreno hace pensar en la casi segura existencia de una cripta en la parte baja, que esperemos pronto salga a la luz.