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IGLESIA DE SAN BENITO (CALATAYUD) |
ARTE MUDÉJAR EN LA CIUDAD DE CALATAYUD (ver catálogo)
De la temprana llegada de los benedictinos a la ciudad de Calatayud da fe la carta de donación otorgada en 1148 por Ramón Berenguer IV, esposo de la reina Petronila, en la que pone el monasterio de San Benito de Calatayud bajo la jurisdicción del monasterio de San Salvador de Oña: “quod est situm in illo barrio de muzarabis ad illam portam de Caesaraugusta”. El mismo consorte real lo elevó al rango de parroquia. Es tradición en la ciudad que ya antes de la reconquista existía una capilla mozárabe sobre el solar de la casa natal de San Iñigo. Seria en esta misma ubicación donde se levantaría el primitivo monasterio al que muy bien pudieran pertenecer los restos que se conservan en el actual comedor del hotel Monasterio Benedictino que ocupa parte de las antiguas dependencias monásticas. 1 Se trata de dos series de tres arcos formeros de ladrillo ligeramente apuntados apoyados en columnas de alabastro con capiteles de tipo cisterciense que podrían formar parte del primitivo templo. Nada tiene de mudéjar aunque por los materiales empleados, ladrillo y alabastro, no se puede descartar el empleo de mano de obra mudéjar en su construcción. Estas arquerías, que irían cubiertas con techumbre de madera, quedaron ocultas con las ampliaciones que se realizaron en el convento en el siglo XVI, cuando se abrió el tejado para configurar un patio de luces. 3 En este mismo siglo XVI se adosó a la iglesia mudéjar de la que vamos a tratar a continuación, un pórtico abierto a la plaza mediante triple arquería al frente y un arco a cada lado. Este atrio, de la misma anchura que la nave, va cubierto por techumbre plana que apoya en ménsulas tardogóticas de tradición mudéjar.
Respetando el primitivo templo, se levantó a su lado en el siglo XIV una nueva iglesia mudéjar de mayores dimensiones. De esta iglesia se conservan actualmente la cabecera y la planta. Orientada hacia el norte, la cabecera es recta, de planta cuadrada y es de suponer que en origen irían cubierta con crucería simple. 7 En la restauración llevada a cabo por el Ayuntamiento en 2002 se recuperó un gran ventanal en arco apuntado con parteluz que abre en el centro del muro de la cabecera. Tanto los huecos de los arcos como los antepechos de la parte inferior estaban cubiertos de celosías caladas. Repuestas a partir de los restos sacados a la luz, son dos los motivos de lazo que desarrollan. El primero, en los arcos, es una labor de cuatro hexagonal que se genera mediante pautas de rombos verticales hasta formar una estrella de dos puntas verticales y cuatro horizontales que por prolongación de los lados se rodea de hexágonos regulares. 9 El segundo motivo que cubre los antepechos parte de un lazo de ocho y genera una malla de estrellas de ocho con los lados verticales alargados. Ambos motivos los podemos ver también pintados en los muros y plementerías de la capilla del lado norte del presbiterio y en las celosías de uno de los ventanales de la iglesia de la Virgen de Tobed y en las celosías que cierran los antepechos en dos de los ventanales del ábside de la cabecera de la iglesia de San Miguel de los Navarros de Zaragoza, ambas fechables en este mismo siglo XIV. 11 La parte superior de un segundo ventanal se aprecia en el muro oeste del presbiterio. Lo conservado aquí se reduce al doble arco apuntado y a un motivo de yeso en el espacio central del arco exterior que parece estar formado por pequeños círculos, probablemente en número de cinco. 13 Antes de entrar en la profunda remodelación que se produce en la iglesia en época barroca, hacer referencia al amplio óculo que abre en la parte superior del muro de los pies. En la restauración se abrió para iluminar el tramo de los pies y el coro alto, y a propuesta de Agustín Sanmiguel Mateo se cubrió con una réplica del motivo de lazo que se desarrolla en los medallones que ocupan el centro de los muros laterales de la capilla del lado de la Epístola de la arruinada y abandonada iglesia de Nuestra Señora de la Huerta de Villanueva de Jalón.
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