La decoración que presentan los tramos de las fachadas es muy sobria, en contraposición con el ábside y la parte superior de los contrafuertes. A propósito de estos últimos, aunque la fábrica de la parte inferior es de piedra sillar, los contrafuertes entre tramos levantan totalmente en ladrillo, a excepción de un pequeño basamento de piedra.
Aunque únicamente ceñida a bandas de esquinillas, por algún motivo desconocido no se siguió la misma pauta en toda la fachada, sino que difiere la disposición y número de bandas entre los laterales y el tramo de los pies.
De esta manera, en las fachadas laterales, tanto en tramos como en contrafuertes, la decoración se limita a dos bandas de esquinillas en dientes de sierra dispuestas, la primera a la altura de la parte baja de los vanos, y la segunda a la altura de la clave de sus arcos.
En el tramo de los pies encontramos dos motivos. El primero en la fachada del hastial donde hay cinco bandas de esquinillas. La baja y la superior dispuestas al tresbolillo, y las intermedias en dientes de sierra. En el lado de la fachada que queda encima de la portada son solamente cuatro las bandas, primera y última al tresbolillo, la segunda por la parte baja en dientes de sierra y la siguiente formada por un extraño motivo a ambos lados del vano de la tribuna.