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webmaster: José Antonio Tolosa (Zaragoza -España-)

IGLESIA DE SAN JUAN BAUTISTA (HERRERA DE LOS NAVARROS)


Se sitúa Herrera de los Navarros a los pies de la Sierra de su mismo nombre, en el somontano de la cordillera Ibérica. El casco urbano ocupa una vaguada que atraviesa el río Herrera, afluente del Aguasvivas, por su centro dividiendo en dos el caserío.

A escasos quinientos metros de la villa, en la partida de los Castellares, sobre la Plana, se ha excavado un poblado iberoromano con hallazgos de la época, sobre todo cerámica pintada. Se documenta la existencia de Herrera desde el siglo XII, cuando en 1128 Alfonso I concede unas casas en Ribas a García Aznar de Ferrera, teniendo también noticia de que en diciembre del mismo año era tenente de la población Gastón de Belorado. Perteneciente a la sexma de Trassierra de la Comunidad de Daroca su término fue coto de caza real.

Por último, y para terminar esta pequeña introducción, parece necesario hacer referencia al apelativo “de los Navarros” que en un principio se atribuyó a su posible repoblación tras la reconquista por gentes venidas de tierras navarras. La última interpretación que se hace del mismo parece más verosímil, pero debe de tomarse con todas las reservas: lo relaciona con las cruces florlisadas que aparecen en la portada de la iglesia, las cuales pueden verse también en la iglesia de San Miguel de los Navarros de Zaragoza y que parecen estar relacionadas con el obispo Pedro Aznar de Rada en cuyo blasón aparecía esta cruz.

Tomando la calle principal que corre paralela al río se llega hasta la plaza principal o plaza del Castillo, en cuyo frente se levanta el edificio y torre de su parroquial de San Juan Bautista.

 
 

El conjunto tal y como hoy lo contemplamos es producto de cuatro etapas constructivas que abarcan desde mitad del siglo XIV hasta finales del XVII, y de las cuales las dos primeras se corresponden con la fábrica mudéjar, la primera de mediados del XIV y la segunda de principios del XV. En el siglo XVI se añadiría el cuerpo de campanas de la torre y en el XVII la cabecera y el crucero convirtiéndola en iglesia de planta de cruz latina. Esta parte de la cabecera y crucero fue la que más daños sufrió durante la guerra civil de 1936-39, teniendo que restaurarse en su mayor parte, cubriendo el crucero con la cúpula hemiesférica sobre pechinas reforzadas que ahora se ve y los brazos y presbiterio con bóveda de arista.

El templo y la torre se encuentran totalmente exentos a excepción del hastial occidental donde se levanta adosada la casa parroquial, ocultando de esta forma la parte baja de la torre y el tramo de los pies del templo.

 
 

A pesar de ello, dada la estrechez de las calles adyacentes, a excepción de la amplia plaza que se abre al frente la mejor vista de conjunto que permite ver en detalle tanto la parte mudéjar como la ampliación barroca, se obtiene desde la carretera, cuando se baja dirección a la localidad viniendo desde Aguilón.

Así pueden contemplarse perfectamente los tramos de la construcción medieval con la torre campanario y las tres torres contrafuerte que se conservan, al haber desaparecido las dos correspondientes a la cabecera cuando se levantó el crucero y la cabecera en 1681, sustituyendo al primitivo testero que sería recto con triple capilla, al igual que las iglesias de Tobed o Torralba de Ribota. Igualmente se observa perfectamente el andito o tribuna que corre por laterales y pies de la nave.

 
 
 

Desde la plaza quedan visibles los dos tramos de la nave y la torre, ocultando la calle que se abre en su lateral, crucero y cabecera.

 
 
 
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