En una altiplanicie al este de Daroca se sitúa la localidad de Romanos, que da nombre a la zona conocida como “Campo de Romanos”, que incluye, además del propio, los municipios colindantes. Ello nos da idea de la importancia que el lugar tuvo en tiempos pasados.
Aprovechando su privilegiada situación en la inmensa llanura que lo rodea se levantó en un extremo del pueblo la actual torre campanario de su parroquial.
Torre e iglesia se encuentran en el interior de un pequeño recinto fortificado, lo que ha llevado, a falta de datos concretos, a formular dos hipótesis sobre esta peculiar construcción.
Por un lado se especula con la posibilidad de que se trate de una iglesia construida dentro del recinto de un antiguo castillo aprovechando y ampliando la primitiva capilla del mismo que, a su vez, se levantaría sobre la antigua mezquita.
Por otro lado, los hay que defienden que se trata de una iglesia que fue fortificada con posterioridad a su construcción. Fechado el recinto amurallado en el siglo XIV es muy posible que el mismo se levantase en torno a la torre para proteger el territorio y servir de puesto de observación por su privilegiada situación durante la Guerra de los dos Pedros.