En un extremo de la población se levanta la iglesia parroquial de San Miguel Arcángel, junto a la que discurren paralelos al muro norte los restos de una muralla. Lo mejor conservado de la misma es una torre defensiva de planta cuadrada, realizada en piedra sillar y que, para Cristóbal Guitart, puede ser obra de canteros darocenses realizada en los siglos XIV o XV. Parece ser que este recinto murado rodearía la primitiva iglesia, como en Romanos. La última restauración le ha dado una apariciencia de demasiado "nueva".