El Palacio de Villahermosa se levanta en pleno centro histórico de la Ciudad, junto al Coso oscense, ocupa el número 4 de la Calle Duquesa de Villahermosa frente a una amplia plaza que cierra con una artística verja del siglo XIX, concretamente de 1876.
El actual edificio, obra del siglo XVII, reúne las características propias de un palacio renacentista aragonés: construcción de ladrillo con amplia fachada principal, dividida en tres plantas, abriendo en el centro de la primera la portada de acceso en sencillo arco de medio punto. Se completa esta planta calle con tres pequeños vanos en cada lateral. En la segunda planta o planta noble se abren siete vanos adintelados de mayor amplitud que los inferiores, colocados en línea con los mismos. Por último, el tercer piso presenta la característica galería corrida aragonesa, a base de vanos doblados en arco de medio punto con antepechos lisos.