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IGLESIA DE LA ASUNCIÓN DE NUESTRA SEÑORA (NAVARRETE DEL RÍO) |
En el siguiente piso se abre un alargado vano doblado en arco de doble punto por lateral con un medallón que cobija un busto de yeso en cada antepecho, idénticos a los vistos en las enjutas de los vanos del cuerpo cuadrado inferior. 1 En el cuarto piso hay un grupo de cinco columnillas bajo ménsulas. 4 Una interesante y variada decoración se desarrolla también en los contrafuertes de este cuerpo, que al igual que en los medallones, sigue el modelo de la torre de Báguena. El primer tramo presenta una sencilla columna dentro de un rectángulo rehundido. En el segundo, el contrafuerte está compuesto de tres rehundidos formados por una franja de esquinillas dispuesta verticalmente en el inferior, un pequeño zig-zag a base de pequeños ladrillos en la central, y otro motivo de zig-zag, de ladrillos a sardinel en la superior. El siguiente está decorado por un sencillo motivo en forma de dos aspas en vertical. Por último en la parte superior el rehundido de los contrafuertes se rellena con unas alargadas columnas. 6 Se remata el conjunto con un amplio vuelo de separación con el piso que sustenta la cubierta que apoya en un pequeño cuerpo donde en cada lado abren dos vanos ciegos en arco de medio punto de ejecución bastante tosca. Los contrafuertes son lisos y rematados por un sencillo pináculo con bola de piedra. La cubierta está sin cubrir por tejado ni chapitel quedando el aparejo de obra a la vista. Fue Santiago Sebastián quien a la vista de la decoración de la torre, sobre todo del rehundido con templete y cruz latina en el interior, la calificó de manierista. Esta fórmula se repetirá en las torres de la parroquial de Peralejos de Alfambra y de la ermita de la Virgen del Campo en Camarillas, ambas en la Comunidad de Teruel. De las tres solamente se conoce la fecha de construcción de la de Peralejos que fue terminada en 1657 por el maestro de obras darocense Pedro Girón. Ateniéndonos a esta fecha, aunque se ha venido datando la torre de Navarrete a finales del siglo XVI, por considerarse fue la primera de las tres que se construyó, no sería aventurado poder hablar de inicios del XVII si se levantó después de aquélla, como probable fecha de la obra. 11 Todavía en el exterior merece la pena detenerse un momento a observar la linterna del crucero, también de ladrillo, con vanos en arco de medio punto entre contrafuertes cajeados terminados en capiteles de ladrillo aplantillado.
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