En la parte superior, ya en la parte correspondiente a la galería aragonesa del siglo XVI, se abren dos vanos simples con arco de medio punto cuya rosca va enmarcada por una sobresaliente moldura, a diferencia del resto de vanos que son doblados. Finalmente, cerca del tejado, en la parte izquierda abren otros dos pequeños vanos en arco de medio punto. Estos cuatro vanos se ve claramente como son de una factura mucho más tosca que los que recorren el recrecimiento.