Se ubica Robres al norte de la sierra de Alcubierre, dentro de la comarca de los Monegros. Recorriendo su casco urbano pueden verse interesantes ejemplos de arquitectura popular. Destaca sobre todas las construcciones la maciza edificación de su iglesia parroquial de la Asunción de Nuestra Señora. La iglesia dependió desde 1206 hasta el 18 de junio de 1571 de la abadía de Montearagón, pasando en esta fecha a pertenecer a la jurisdicción del Obispado de Huesca.
Es posible que la primitiva fábrica del templo fuese de estilo románico, aunque ningún dato documental ni resto arquitectónico queda de ello. Lo que sí está documentado es la existencia de una iglesia de estilo mudéjar, levantada a finales del siglo XIV o principios del XV. De los restos hasta el momento estudiados se puede extraer que se trataba de una iglesia de nave única, posiblemente con capillas laterales entre los contrafuertes, y cabecera poligonal que todavía se conserva. Es en la segunda mitad del siglo XVIII cuando se acomete la reforma y ampliación de este templo, consistente esencialmente en el cambio de orientación litúrgica, la construcción del crucero y el presbiterio actual, así como la ampliación de las dos naves laterales y elevación de la nave central.
Al exterior lo más destacable es el actual tramo de los pies, primitiva cabecera poligonal en forma de ábside de tres lados sin contrafuertes en las esquinas, al modo del estilo mudéjar de esa época. Prácticamente es el único resto visible de esta construcción medieval. El acceso al interior se realiza a través de sencilla portada en arco de medio punto que abre en el centro del paño central, y donde se puede apreciar la anchura de los muros. Este ábside se encuentra totalmente recubierto por sucesivos revocos, que si fuesen retirados tal vez sacarían a la luz algún tipo de decoración en ladrillo resaltado tan común en los ábsides costruidos sin contrafuertes en los siglos XIV y XV.