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PRESENTACIÓN |
Todo ello dio lugar a un estilo que, durante mucho tiempo se ha considerado como complementario de otros como el gótico o renacentista, pero que finalmente se ha impuesto como propio, ya que goza de características únicas que lo diferencian de los anteriores. Este estilo solamente se dio en la Península Ibérica, por la condescendencia, y en muchos casos interés, de los monarcas, tanto aragoneses como castellanos, que permitieron a los musulmanes que lo deseaban quedarse en los territorios conquistados, respetando su religión y leyes. Se les denominó “mudéjares”, que deriva del árabe “mudayyan” que significa “aquél a quien ha sido permitido quedarse”. En Aragón el arte mudéjar adquiere características formales propias que lo diferencian del estilo que se desarrolla en el resto de la Península (espero poder dedicar varias monografías a tratar estos aspectos). A pesar de ser declarado Patrimonio de la Humanidad, y la calidad y cantidad de elementos con que contamos en Aragón, creo que no ha sido suficientemente divulgado. Así como del románico, también con un importante número de manifestaciones en la Comunidad, existe una amplísima bibliografía y abundante información en Internet, el mudéjar apenas cuenta con unos pocos volúmenes dedicados a la descripción de sus elementos, siendo muchos los artículos y ponencias publicados en revistas especializadas que en su mayoría no están al alcance del público en general. Igual carencia puede observarse en su tratamiento en la Red. Esta es la razón fundamental que me ha movido a confeccionar esta página web que ahora estás consultando: contribuir con un pequeño grano de arena a la difusión y conocimiento de este estilo artístico tan nuestro. Pretendo incluir todos aquellos elementos considerados como mudéjares propiamente dichos, y que figuran en una lista de 157 monumentos recogida por el Gobierno de Aragón. Además, y aprovechando las ventajas que, en cuanto a espacio, ofrece Internet también tienen cabida todos aquellos que en épocas barroca y moderna han mantenido en su repertorio decorativo motivos de este estilo. Esto incluye decoración de yeserías en bóvedas o pequeñas capillas de iglesias y torres, que en Aragón se resistieron, sobre todo en determinadas zonas a adoptar el nuevo estilo decorativo barroco, continuando empleando ornamentación mudéjar, lo que da idea del arraigo de este estilo en la región. Igualmente trataré el estilo neomudéjar, aparecido en el siglo XIX cuando se produce una vuelta a los antiguos estilos, gótico y mudéjar sobre todo. Cualquier motivo mudéjar o de inspiración mudéjar que se conserve en algún lugar, tiene cabida en aragonmudejar.com. El grueso de la información que ofrezco es de tipo gráfico, intentando aportar la más amplia gama de detalles de cada motivo decorativo. En el aspecto de las torres incluyó, además de los aspectos relacionados con las mismas, una referencia a los templos de las que forman parte. Aunque la mayoría de las veces su estilo no tiene nada que ver con el mudéjar creo necesario hacer una reseña de las mismas ya que de alguna manera forman parte de un todo en el que se integra la torre mudéjar correspondiente. El mismo criterio es aplicable cuando se trata de decoraciones en yeso de capillas o bóvedas. Una segunda cuestión en cuanto a las torres es la relacionada con sus interiores. Generalmente se describe su distribución y forma constructiva pero pocas veces se acompañan imágenes de las mismas. Dado que en la mayoría de los casos su acceso está restringido, he creído conveniente incluir un número de fotografías que permitan conocer este aspecto muchas veces oculto de estas edificaciones. Por supuesto que espero que todo aquél que conozca un lugar de nuestra geografía en el que se ubique un vestigio de estilo mudéjar me lo comunique a la dirección de correo electrónico que aparece en las páginas para poderlo incluir y llegar a completar un catálogo lo más completo posible de las manifestaciones que el arte mudéjar ha dejado en la Comunidad aragonesa. AGRADECIMIENTOS
Indudablemente lo que puedes ver en las páginas de la web ha sido posible gracias a la predisposición de todos aquellos propietarios y titulares de derechos sobre los edificios de características o con elementos mudéjares. Como en la mayoría de estilos artísticos, el grueso de obras de estilo mudéjar fueron realizadas en edificios religiosos. Para poder ofrecer las imágenes de interiores de templos y torres ha sido necesaria la correspondiente autorización de los Delegados y Comisiones de Patrimonio de las Diócesis aragonesas, sin la cual solamente aspectos exteriores de los templos hubiese podido ofrecer. Debo agradecer por lo tanto a sus Delegados de Patrimonio, don Enrique Calvera de Barbastro-Monzón, don José María Nasarre de Huesca, don Miguel Antonio Franco de Tarazona, don Enrique Sorando de Teruel-Albarracín y don Mario Gallego de Zaragoza la concesión de los permisos necesarios y de los nombres y teléfonos de contacto de los sacerdotes responsables de las distintas parroquias, sacerdotes a los que hago extensible mi gratitud por facilitarme el acceso directamente o a través de terceras personas, a las iglesias bajo su jurisdicción. También quiero mostrar mi agradecimiento a los responsables o titulares de edificios que, escapando al ámbito de competencias de los anteriores, igualmente han mostrado su disposición a que los mismos figurasen en esta web con todos los detalles. Así creo mi deber citar a: La Comunidad de Canonesas Comendadoras del Santo Sepulcro de Zaragoza, por permitirme la toma de fotografías del Monasterio de la Resurrección. La Comarca del Aranda, en la persona de doña Mariser Gascón, que me facilitó el acceso al Palacio de los Luna de Illueca. Al Ayuntamiento de Quinto, para la iglesia del “Piquete” actualmente bajo gestión municipal. Al Ayuntamiento de Borja, para realizar fotografías de la antigua Iglesia de San Miguel. A don José Gracia Ruiz, alcalde de Monterde por acompañarme y ponerme al corriente de las actuaciones en la ermita de la Virgen del Castillo. A doña Mª Carmen Soler, responsable de patrimonio de Ibercaja y a doña Julia Lera, directora del Centro Cultura del Ibercaja en Huesca por facilitarme la entrada al Palacio de Villahermosa. A don Andrés Ollero, propietario del Palacio de los Luna de Daroca y a la Sra. Carmen que nos acompañó en la visita A don Leandro Bello, propietario del castillo de Cetina. A doña Susana Villacampa, responsable del Museo Diocesano de Huesca. A todas aquellas personas, guardianes de las llaves de las iglesias, que han perdido parte de su tiempo en acompañarme en las visitas a los templos cuando no han podido hacerlo los sacerdotes.
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