Antes de entrar a describir la decoración que ornamenta esta techumbre, parece necesario hacer una serie de consideraciones generales sobre la misma. (aunque he intentado resumirlas, la verdad es que ocupan un cierto espacio, por lo que si se quiere entrar directamente a ver los diferentes elementos lo mejor es pasar a la siguiente página. No obstante, opino que las aportaciones de Álvaro Zamora en este sentido merecen la pena ser leidas)
La decoración es pintada, a excepción de la terminación de jácenas y zapatas que es labor de talla. La técnica utilizada parece ser que fue la del temple, aplicando la pintura sobre la madera previamente recubierta con una capa de yeso, capa visible en las zonas donde la pintura se ha deteriorado o perdido. La gama cromática empleado es escasa: colores rojo y verde, aplicados sobre todo en fondos, dorado, plata, blanco y negro (muy utilizado para perfilar figuras y motivos). Sobre todo con el color rojo se ha jugado mucho con las degradaciones, que van desde el rojo más puro hasta un rosáceo blanquecino.
En cuanto a los motivos, Mª Isabel Alvaro Zamora los agrupa en seis apartados: heráldicos, animalísticos, figuras humanas con escenas historiadas en algunos casos, vegetales, geométricos y epigráficos.
En lo relativo a la cronología, esta autora ha establecido para la realización de esta techumbre una datación en torno a finales del siglo XIV o 1400, basándose en los motivos heráldicos que se representan, la temática ornamental y la estructura de la techumbre. Hay que decir, que hasta la fecha esta cronología ha sido ampliamente aceptada por los estudiosos del arte mudéjar y es la que se utiliza cuando se cita el alfarje.
En el tema heráldico, todos los escudos de armas pertenecen a miembros de la familia Castro y a familias emparentados con ellos con anterioridad a 1365. No aparece el escudo de los Pinos que emparentaron con los Castro a finales del siglo XIV, lo que hace pensar que en el momento de realizarse la techumbre la unión era muy reciente o todavía no les había sucedido su heredero, Pedro Galcena de Castro, que a comienzos del siglo XV introdujo modificaciones en su escudo de armas, escudo que aparecería en la heráldica del alfarje de haberse realizado entrado el XV.
En el tema de la ornamentación, la conjunción de motivos vegetales de origen musulmán con otros de estilo góticos surge en el mudéjar toledano a mediados del XIV, desde donde se difundirán a otras zonas peninsulares. Su llegada a Aragón se establece durante el reinado de Pedro IV el Ceremonioso y se generaliza a finales del mismo siglo.
Finalmente, en la parte estructural la terminación en canecillos de proa no se fecha antes de la segunda mitad del siglo XIV.
Resumiendo, la techumbre es una obra mudéjar de ejecución popular pero con un gran efecto ornamental de conjunto, aunque con trazado descuidado, lo que le hace parecer arcaizante. Domina el dibujo lineal y plano que la relacionan, a pesar de la fecha en que se realiza, con las primeras etapas de la pintura gótica (en este sentido se asemeja en su ejecución, por ejemplo, con la decoración de la techumbre de la Catedral de Teruel fechada en el siglo XIII).