Torres del Obispo se sitúa a mitad de camino entre Graus y Benabarre. Su estructura urbana se ordena en torno a dos plazas que conservan soportales y edificios de notable interés.
Perteneció a la Abadía de San Victorián hasta 1573 en que pasa a depender del Obispado de Barbastro de reciente creación, cambiando su nombre de “Torres de San Victorián” por el de Torres del Obispo.
Junto a una de estas plazas se ubica la iglesia parroquial de la Asunción de Nuestra Señora, oculta entre edificaciones anexas, siendo solamente visible el primitivo ábside románico, sobre el que se levantó la torre-campanario, y la fachada sur en la que se abre la portada de entrada en estilo plateresco.