Pradilla, a la que en 1873 se le añadió el apelativo “de Ebro”, se sitúa a unos 45 kilómetros de Zaragoza, entre dos meandros de la margen izquierda del río, lo que ha conllevado que siempre haya sufrido frecuentes inundaciones, tanto en su término como en su casco urbano, cuando se producen crecidas del caudal.
De probable origen musulmán, tras la reconquista de la zona “Pratella” o “Pradella” como aparece en los documentos medievales, pasó de manos del rey a depender de señores temporales en un primer momento, religiosos (se sabe que en 1170 es donada a la Orden del Temple) y nobiliarios. Por su situación cercana a la frontera con el reino de Navarra fue escenario de frecuentes enfrentamientos en épocas de conflicto entre los reinos de Aragón y los de Castilla y Navarra.
En la plaza de Fernando el Católico se ubica la iglesia parroquial de Nuestra Señora del Rosario, construida en tapial y ladrillo probablemente a finales del siglo XIV. Sufrió profundas reformas en el siglo XVII y fue restaurada en 1939, tras la guerra civil.
En el tramo de los pies se levanta la torre campanario. De planta octogonal presenta al interior estructura de alminar, con machón central, discurriendo los tramos de escaleras entre éste y la pared exterior.