Al estar edificada en el recinto del arruinado castillo, con su ábside sobre un torreón rectangular, todo parece indicar que fue la capilla o iglesia de dicho castillo.
Por su parte, Gonzalo Borrás sostiene que se trata de la antigua parroquial del pueblo, y que la base sobre la que se levanta el ábside no corresponde a parte de un torreón del antiguo castillo sino a un basamento de refuerzo del talud sobre el que apoya el ábside realizado en el siglo XVI al desmontar parte del terreno para dejar paso entre esta iglesia y la nueva parroquial.
Al exterior enseguida se aprecia su origen románico formado por planta rectangular con presbiterio y cilindro absidial en su cabecera orientada hacia el este. Construida a base de mampostería con abundante argamasa a excepción de la unión entre la cabecera y la nave donde se utilizó piedra sillar. En el centro del ábside abre un vano aspillerado medio oculto por la parte alta del torreón.
Al interior se accede por el tramo de los pies de la fachada sur por puerta en arco rebajado de construcción más reciente que el resto del templo.