De los primeros, uno de ellos ha perdido completamente la policromía, por lo que no puede saber que divisa tenía el escudo. El segundo, coronado y con las alas desplegadas, conserva la policromía casi en su totalidad, pudiendo distinguir rasgos faciales, vestiduras en color azul y blasón con las barras de Aragón en sus manos.
De los dos ángeles músicos, uno de ellos ha sido sustraído arrancándolo de cuajo de la pared. El que resta, que también conserva en bastante buen estado su colorido, porta en las manos lo que parece ser una cítara.
Atendiendo a los rasgos y vestimentas a la moda hispano-flamenca de finales del siglo XV, Gonzalo Borrás fija su cronología en estas fechas, al igual que el resto de la decoración absidial, como ya se ha dicho anteriormente.