Al igual que en la de San Martín, aquí también las enjutas se presentan exentas de elementos decorativos, comenzando el repertorio ornamental a partir de la clave de los arcos. Aunque los motivos decorativos se repiten en los cuatro lados, varía su anchura, ya que la torre presentan planta ligeramente rectangular con una diferencia de más de un metro entre sus caras este (8,94 metros) y norte (7,85 metros), lo que hace que en esta cara y la sur los temas se dispongan con un número menor de elementos.
El primer motivo que encontramos es una estrecha banda de esquinillas entre las que se intercalan pequeñas y alargadas formas de cerámica vidriada verde con forma de tres esferas superpuestas, alternándose dos tipos de diferente tamaño y grosor.