El cuerpo octogonal es obra del siglo XVII, estando documentada su finalización en 1657, lo que da idea del arraigo que el estilo mudéjar tenía en determinadas zonas de Aragón, que se resistían a las nuevas estructuras barrocas, y la pervivencia de maestros de obras que todavía conocían y trabajaban materiales y motivos decorativos de este estilo.
Estructura y decoración de esta torre presentan una gran similitud con los desarrollados en la de Navarrete del Río, que se considera la primera que se construye, y la del Santuario de la Virgen del Campo de Camarillas. En las tres se produce un cambio radical en la decoración, desapareciendo los típicos rombos y esquinillas como únicos motivos decorativos propios de la segunda mitad del siglo XVI, y se introducen otros temas, algunos de los cuales fueron calificados por Santiago Sebastián como manieristas.