Un motivo bastante repetido es el que parte de una estrella de seis puntas. Cada una de las puntas se presenta individualizada con la parte baja terminada en forma semicircular, entrelazándose entre sí en esta parte inferior, lo que genera un espacio central hexagonal de lados curvos en cuyo centro se inscribe un motivo circular que se rellena con un tema cruciforme o en forma de estrella de seis puntas. El espacio entre los laterales de las puntas se rellena con cintas semicirculares que se prolongan hasta el interior de aquéllas donde se anudan para continuar en el siguiente espacio, hasta completar los seis espacios. Para terminar el dibujo, un segundo semicírculo se entrecruza con cada uno de los anteriores abriéndose hacia el exterior.