Mozota se ubica en el valle de la Huerva, con su casco urbano en la orilla derecha del río, muy próximo a él. Documentado desde el siglo XII, se sabe que su población morisca debió de ser muy importante, quedando casi despoblado en 1610 con motivo de su expulsión de España.
En la plaza se levanta el edificio de su iglesia parroquial, junto a un palacio, que según Madoz era de los duques de Villahermosa en 1848. Queda unido a la iglesia mediante un arco que llega hasta la torre y de aquí al coro del templo.
Este palacio es un edificio de ladrillo con galería de arquillos en arco de medio punto doblados en la parte alta, donde se conserva una buharda con ménsulas ligadas por tres pequeños arcos. Posible obra del siglo XV, constituye, según Guitart Aparicio, el último escalón hacia el palacio exento de fortificación. También parece ser que en origen tuviese torres en las esquinas.